Conocé mi recorrido y mi compromiso con Tres de Febrero.
Soy Ana Luz Balor. Nací y viví toda mi vida en Tres de Febrero. Este es mi lugar en el mundo y acá decidí formar mi familia.
Entiendo el valor del esfuerzo porque lo viví desde chica: mi primer trabajo fue atendiendo el almacén “Buenos Tiempos” en Caseros junto a mi familia. Esos años me enseñaron la importancia del contacto diario y la escucha con cada vecino.
Desde joven me interesó la actividad social y política. En el año 2017 tuve la oportunidad de representar a mis vecinos como concejala de Tres de Febrero.
Desde la banca en el Concejo, trabajamos temáticas fundamentales para nuestra comunidad: seguridad, educación, ambiente y una causa que me moviliza profundamente, la protección animal.
Al frente de ANSES Caseros, entre 2021 y 2022, encabecé una gestión con una regla no escrita: cuando el trámite se topaba con un límite, se buscaba la forma de resolverlo igual.
Eso significó poner primero la necesidad de la gente por delante de la burocracia —como el caso de un padre que necesitaba recuperar el salario por hija con discapacidad que no le estaban abonando, y que después de la gestión pudo cobrar todo lo adeudado. Significó también salirse del libreto cuando hacía falta: cuando un beneficiario de una pensión no contributiva llegó a la oficina sin conseguir las bolsas de colostomía que necesitaba —algo que ANSES ni siquiera gestiona—, la respuesta no fue "no es nuestro problema", sino activar una red solidaria hasta conseguirlas. Y significó pensar en quien no podía moverse: a una vecina que había tenido a su bebé por cesárea y no podía llegar hasta la oficina, se la acompañó por teléfono en cada paso de su licencia por maternidad.
Los sábados, cuando alguien se quedaba sin turno en la semana, la oficina abría igual —así, durante esos dos años, cientos de jubilados y jubiladas pudieron tramitar sus préstamos sin tener que resignar el trámite por no conseguir turno.
Nada de esto salía en una planilla. Era, simplemente, la forma en la que se entendía el trabajo: cada trámite tenía, del otro lado, a una persona.
Hoy represento a Tres de Febrero en la Cámara de Diputados de la Provincia de Buenos Aires, pero mi trabajo no se queda en la banca: recorro el distrito todos los días, escucho a cada vecino y llevo sus reclamos a donde haga falta.
Conocé mis proyectos en la Cámara de Diputados
Mi lugar sigue siendo acá: cada semana vuelvo a recorrer Tres de Febrero, a escuchar a mis vecinos y a llevar sus reclamos a donde haga falta.
Somos muchos los que pensamos que Tres de Febrero necesita más: más seguridad, más trabajo, más espacios verdes y más educación.